Aquella mañana todo iba de maravilla, hasta que se me hizo casi cinco min. tarde por culpa de un hechizo mal dirigido.. Suspire pesadamente mientras me encaminaba al aula, sintiendo el nerviosismo de mi primera clase.. Abri la puerta y al parecer aun no habia nadie, asi que me senti un tanto mas aliviada, aunque no pude evitar un ligero malestar al notar que mis alumnos se alian del redil apenas comenzada la clase..
Coloqué mi varita apuntando hacia mi cuello, musitando el encantamiento y logrando que mi voz sonara amplificada por los corredores
-A todos los Alumnos de segundo nivel, su clase de Defensa contra las Artes Oscuras ha comenzado hace cinco minutos!-
Ahora solo me restaba esperar, y mientras lo hacía, me dedique a escribir en la pizarra algunos puntos para la lección del dia